Para medir la velocidad de internet con precisión, conecta un ordenador al router con un cable Ethernet, cierra todas las apps y dispositivos que puedan estar usando ancho de banda y haz varias pruebas seguidas a distintas horas del día. Quédate con el resultado mediano, no con el mejor ni con el peor. Así mides tu conexión, y no tu WiFi, una actualización en segundo plano o un momento de mala suerte.
Puntos clave
- Mide primero por Ethernet para ver lo que entrega tu proveedor, y después por WiFi para ver lo que reciben tus dispositivos.
- Pausa descargas, copias de seguridad en la nube, streaming y VPN antes de la prueba.
- Haz tres o más pruebas y usa el valor intermedio; repítelo por la mañana y por la noche.
- Fíjate en el ping, el jitter y la subida, además de en la velocidad de descarga.
- Lleva un registro sencillo para tener pruebas si necesitas contactar con tu proveedor.
Por qué un solo test de velocidad suele ser engañoso
Un test de velocidad funciona enviando y recibiendo todos los datos posibles entre tu dispositivo y un servidor de prueba durante unos segundos, y después calcula la tasa. Cualquier otra cosa que compita por esa ruta hace bajar la cifra. Un móvil haciendo copia de seguridad de las fotos, una smart TV actualizando sus apps o un familiar en una videollamada pueden quedarse fácilmente con buena parte de tu ancho de banda sin que te des cuenta.
El propio dispositivo también importa. Un portátil antiguo con una tarjeta WiFi lenta, un navegador lleno de pestañas o un móvil en modo de ahorro de energía pueden no ser capaces de seguir el ritmo de una conexión rápida. En ese caso estás midiendo el cuello de botella de tu hardware, no la línea que llega a tu casa.
Por último, el tráfico de internet cambia a lo largo del día. En muchos barrios la velocidad baja por la noche, cuando todo el mundo está viendo streaming. Una prueba a las 9 de la mañana y otra a las 9 de la noche pueden contar dos historias muy distintas, y ambas son ciertas.
Qué mide realmente un test de velocidad
Antes de empezar, conviene saber qué significa cada cifra. Nuestra página sobre cómo funciona el test lo explica con más detalle, pero esta es la versión corta:
| Métrica | Qué significa | A qué afecta |
|---|---|---|
| Descarga (Mbps) | Lo rápido que te llegan los datos | Streaming, páginas web, descargas de juegos y apps |
| Subida (Mbps) | Lo rápido que envías datos | Videollamadas, copias de seguridad en la nube, emisiones en directo, envío de archivos |
| Ping / latencia (ms) | Tiempo de ida y vuelta hasta el servidor | Juegos, videollamadas, lo "ágil" que se siente la navegación |
| Jitter (ms) | Cuánto varía el ping entre paquetes | Calidad de las llamadas, chat de voz, estabilidad en juegos online |
Las velocidades se muestran en megabits por segundo (Mbps), no en megabytes. Si eso te lía, nuestra guía sobre Mbps vs MB/s explica por qué una conexión de 100 Mbps descarga archivos a unos 12 MB por segundo.
Cómo medir la velocidad de internet con precisión: 9 pasos
Sigue estos pasos en orden. Los primeros llevan un minuto y son los que más diferencia marcan.
- Usa una conexión por cable. Conecta un portátil o un ordenador de sobremesa a uno de los puertos LAN del router con un cable Ethernet. Usa un cable razonablemente moderno (Cat5e o superior) y, si tu tarifa supera los 100 Mbps, asegúrate de que el puerto de red del ordenador admite velocidades gigabit.
- Reinicia el router y el módem si no lo has hecho últimamente. Desenchúfalos unos 30 segundos, vuelve a enchufarlos y espera a que todas las luces estén estables. Así se eliminan fallos temporales que pueden ralentizar la conexión.
- Desconecta o pausa los demás dispositivos. Desactiva el WiFi de móviles y tabletas unos minutos, pausa consolas y smart TV, y detén cualquier descarga grande. Si no puedes desconectarlo todo, al menos para a los que más consumen.
- Cierra las apps en segundo plano del ordenador de prueba. Sal de las herramientas de sincronización en la nube (OneDrive, Google Drive, Dropbox, iCloud), los clientes de torrent, los launchers de juegos y las actualizaciones del sistema. Cierra las pestañas del navegador que sobren.
- Desactiva la VPN o el proxy. Una VPN envía tu tráfico a través de otro servidor, lo que suele bajar la velocidad y subir el ping. Haz la prueba sin ella para ver tu referencia y luego con ella si quieres medir la diferencia. Con la VPN activada es normal perder algo; cuánto depende del servidor y del protocolo.
- Haz el test. Abre el test de velocidad gratis en un navegador actualizado y deja que termine sin cambiar de pestaña. El test elige automáticamente un servidor cercano, lo que da el resultado más representativo.
- Repítelo al menos tres veces. Haz el test de tres a cinco veces seguidas. Descarta cualquier valor claramente atípico y usa la mediana.
- Mide a distintas horas del día. Repite la rutina por la mañana, a media tarde y durante la hora punta de la noche (más o menos de 7 a 11 de la noche). Así sabrás si el problema es la congestión.
- Apunta los resultados. Anota la fecha, la hora, el tipo de conexión, la descarga, la subida, el ping y el jitter. Basta con una hoja de cálculo sencilla o un archivo de notas.
Cómo medir bien la velocidad del WiFi
Cuando ya conozcas tu referencia por cable, mide por WiFi para saber cuánto te está costando tu red inalámbrica. La diferencia entre ambos suele ser mayor de lo que la gente espera.
Mide en los lugares que realmente usas
Haz el test de velocidad WiFi primero junto al router y luego en las habitaciones donde trabajas, ves streaming o juegas. Un buen resultado junto al router y uno malo dos habitaciones más allá apuntan a un problema de cobertura, no del proveedor. Nuestra guía sobre cómo mejorar la señal WiFi explica las soluciones.
Comprueba en qué banda estás
La mayoría de los routers emiten en 2.4 GHz y 5 GHz (y los más recientes también en 6 GHz). La banda de 2.4 GHz llega más lejos, pero es más lenta y está más saturada; las de 5 GHz y 6 GHz son más rápidas a corta distancia. Si tu router usa un mismo nombre de red para todas las bandas, tu dispositivo elige por ti, y no siempre elige bien.
Ten en cuenta el dispositivo
Los móviles y los portátiles tienen capacidades WiFi distintas. Un móvil de gama alta reciente con WiFi 6 o 7 puede superar con creces a un portátil antiguo en la misma red. Si un dispositivo va siempre lento mientras los demás van bien, lo más probable es que el culpable sea el dispositivo.
Errores comunes que distorsionan los resultados
Incluso quienes miden con cuidado caen en algunas trampas:
- Medir conectado a un satélite mesh o a un repetidor y dar por hecho que refleja el router principal. Cada salto inalámbrico puede reducir la velocidad.
- Usar un adaptador Ethernet USB limitado a 100 Mbps. Muchos adaptadores baratos y portátiles antiguos se quedan ahí, lo que parece una tarifa lenta.
- Hacer la prueba en un punto de acceso móvil muy cargado o con un móvil que ha pasado del WiFi a los datos móviles en mitad del test.
- Dejar activa una extensión del navegador que filtre el tráfico, como algunos bloqueadores de anuncios o herramientas de seguridad. Si los resultados parecen raros, prueba en una ventana privada.
- Comparar resultados de webs de test distintas. Cada proveedor usa servidores y métodos diferentes, así que usa siempre la misma web cuando sigas la evolución en el tiempo.
- Fijarte solo en la velocidad de descarga. Una conexión con buena descarga pero con ping o jitter altos seguirá yendo mal en llamadas y juegos. Si la latencia es lo que más te preocupa, fíjate en el ping y el jitter, no solo en los Mbps.
¿Listo para hacerlo bien? Haz un test de velocidad gratis ahora con conexión por cable y luego repítelo por WiFi para poder comparar.
Cómo interpretar los resultados
Cuando tengas unos cuantos resultados, compáralos con lo que pagas y con lo que realmente necesita tu hogar.
Compáralos con tu tarifa
Por cable, es normal obtener en torno al 80–90% de la velocidad de descarga anunciada de tu tarifa; la sobrecarga y la gestión de la red se llevan una pequeña parte. Si los resultados están siempre muy por debajo, sobre todo por Ethernet, merece la pena investigarlo. En las tarifas de cable y DSL la subida suele ser mucho menor que la bajada, así que comprueba aparte la cifra de subida de tu tarifa.
Compáralos con tus necesidades
La velocidad necesaria depende de lo que hagas y de cuántas personas lo hagan a la vez. Como referencia aproximada, el streaming en HD suele necesitar unos 5 Mbps por emisión y el 4K unos 15–25 Mbps, mientras que una videollamada usa unos pocos Mbps en cada sentido. Nuestra guía sobre qué es una buena velocidad de internet tiene un desglose completo según el tamaño del hogar.
Fíjate en la latencia y la estabilidad
Para juegos y llamadas, un ping por debajo de unos 50 ms y un jitter por debajo de unos 30 ms suelen dar una experiencia fluida. Si el ping se dispara mientras hay una descarga en marcha, puede que tengas bufferbloat, algo que un ajuste del router llamado SQM o QoS suele poder solucionar.
Cuándo contactar con tu proveedor de internet
Si has seguido los pasos anteriores y los resultados por cable siguen muy por debajo de tu tarifa, es hora de llamar a tu proveedor. Ten preparado tu registro: fechas, horas, resultados y la confirmación de que mediste por Ethernet con los demás dispositivos desconectados. Así te ahorras el guion de siempre de "reinicie el router y vuelva a probar".
Comprueba también que tu módem o router admite tu tarifa. Un módem de cable antiguo, por ejemplo, puede no ser capaz de ofrecer velocidades de un giga aunque la línea sí pueda. Tu proveedor puede confirmarte si tu equipo está al día y si hay averías conocidas o problemas de línea en tu zona.
Antes de llamar, también conviene confirmar en qué conexión estás realmente. Una herramienta de consulta de IP muestra tu dirección IP pública y el nombre de tu proveedor, lo que ayuda si una VPN o una segunda red se están interponiendo sin que lo sepas.
Conclusión
Medir la velocidad con precisión consiste sobre todo en eliminar variables. Mide por Ethernet con todo lo demás en pausa, haz varias pruebas a distintas horas y anota la mediana. Así tendrás una imagen justa de tu conexión y un punto de partida claro si hay algo que arreglar.
Con esa referencia, medir por WiFi en cada habitación te dirá si el problema está en tu proveedor o dentro de tu casa. Cuando estés listo, empieza un test de velocidad y guarda los resultados para compararlos la próxima vez.